«Te la juegas a todo o nada. Vamos a ser sinceros. Todo piloto vive en un limbo de realidad con respecto a su cía, sus vecinos, sus amigos, sus … todo lo que queráis meter, pero os digo una cosa, todos, absolutamente todos dependen de ese famoso certificado médico para poder seguir en ese limbo.Eso significa que todos, absolutamente todos los pilotos tenemos un talón de Aquiles (por lo menos) Te puedes hacer el machito, el gallito, el «melasudatodo», el «la cíaantesqueyo», pero todos tienen que estar a tope cada día que van a volar.Y sí, es cierto, se puede engañar al sistema alguna vez, algún día, pero al final, si se trata de algo del «largo plazo», es un NO GO. A todos nos entra un mal cuerpo cuando nos entra una enfermedad por el cuerpo, o cualquier síntoma anómalo….

«Aquí no valen los diferidos.Y ya puedes ser el mejor, el peor, el más borde o el más simpático, que esto de la salud no va por esos derroteros. «Un piloto raramente va a acudir a «pasmalandia», intentará esconderlo todo hasta que no tenga más remedio que vomitarlo«..
Así de esta manera tan gráfica e ilustrativa es cómo describe Javier -piloto español- en su blog,  la peculiar relación que mantiene con los médicos de su compañía aérea ; con la «Pasma» ( policía en términos coloquiales) como él dice. Es un ejemplo actual de que la clásica «Conspiración del silencio» relativa a la relación entre médicos y pilotos sigue existiendo. Quizás nunca deje de existir… o quizás sí?    tú qué opinas?
No dejes de leer este interesante artículo publicado en el blog de Javier: «Vectores de realidad de esta aviación planetaria«