El malagueño vivía en Madrid gracias a su trabajo como ingeniero de caminos en Atocha,  pero dedicaba todo su tiempo libre a los aviones. Su obsesión por los aviones le llevó a abrir una fábrica en Cuatro Vientos, Cuatro años después de inaugurar la instalación, en 1927, Loring y sus trabajadores fueron artífices del primer puente aéreo Madrid-Barcelona que trasladaba el correo en tiempo récord de una ciudad a otra. Comenzaba así la aviación comercial en España tal y como se conoce hoy.

 

** Recientemente se ha estrenado un documental («Huellas en el aire«) en Madrid recordando esta figura histórica de nuestra aviación. Aquí puedes ver un Vídeo y leer un artículo sobre el mismo

Una vida en el aire  / Sara España/ El País 26-07-2012